QUIÉN PAGA EL PATO

Al grito ¡¡Que rule ese pato!! el icono de la campaña, un gran patito de plástico, iba pasando los diferentes stand de las organizaciones en los que los voluntarios lucian en su cuerpo las pegatinas con el lema ¿Quien paga el pato de la crisis?

Se trataba de resaltar la incongruencia de organizar una feria de promoción del voluntariado, mientras se están imponiendo recortes cercanos al 21 %, en los presupuestos que permiten la realización de los proyectos en los que los voluntarios participan y que puede suponer un importante debilitamiento del tejido asociativo de Cantabria.

Esta acción junto con los envíos de mensajes informativos a los partamentarios de Cantabria y a la ciudadanía en general, son los primeros pasos de una campaña diseñada y puesta en marcha por la Coordinadora Cántabra de ONGD y sus 40 organizaciones miembro, a la que se están sumando numerosas asociaciones del ámbito social.

La campaña irá subiendo de tono, si no se consigue una respuesta positiva a la actual situación que codena a las poblaciones más vulnerables a soportar el peso de una crisis que no han provocado, mientras los verdaderos culpables, los directivos y entidades del sector financiero, siguen en sus puestos, indemnes a pesar de la catástrofe que ha provocado su comportamiento irresposable.

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