“Existen compromisos con las personas más allá de nuestras fronteras que nacen de la identidad de la ciudadanía en lo más local”

  • La Coordinadora presenta el Informe sobre la Ayuda Oficial al Desarrollo 2018-2019. Un estudio pionero que recopila los datos de los fondos que las comunidades autónomas destinan a cooperación.
  • Conversamos con Irene Bello, vicepresidenta II, y Carles Xavier López, vocal de cooperación descentralizada, quienes desgranan el contenido de este estudio.

¿Cuál ha sido el resultado obtenido del Informe sobre la Ayuda Oficial al Desarrollo 2018-2019?  Los datos hablan por sí solos y muestran un retrato de una política pública muy debilitada que corre el riesgo de no levantar vuelo ahora que es más necesaria que nunca. El impacto de la pandemia está siendo enorme para quienes ya arrastraban situaciones extremas. No dar un paso al frente y reforzar la cooperación para el desarrollo que realizan nuestros pueblos y ciudades supondrá graves consecuencias para las personas más afectadas por la crisis mundial que vivimos.

Conversamos con Irene Bello, vicepresidenta II, y Carles Xavier López, vocal de cooperación descentralizada, quienes desgranan el contenido de este estudio. Algunas de sus conclusiones iluminarán el camino de la reforma del sistema de cooperación que abordamos este año.

P. ¿Por qué decidís hacer un informe de este tipo?

I. En estos momentos, en los que se ha evidenciado la necesidad de mantener una altura de miras y remar todas juntas para no hundirnos todas, es importante recordar que existen compromisos con las personas más allá de nuestras fronteras y que nacen de la identidad de la ciudadanía en lo más local. Es importante que se conozca qué están haciendo los gobiernos autonómicos frente al compromiso que demuestra la ciudadanía con la solidaridad. Este informe viene a poner un espejo frente a los gobiernos autonómicos: esto es lo que dedican a cooperación en un momento de crisis global muy compleja ¿creen que es suficiente, que está a la altura?

C. Conocer los compromisos presupuestarios de los gobiernos autonómicos nos permite hacer un análisis de situación y, por tanto, propuestas para mejorar una política de cooperación que actualmente es crucial para dar respuestas a los enormes retos globales que enfrentamos.

P.¿Cuál es la fotografía que nos ofrece el estudio?

C. Las conclusiones son muy claras. La cooperación descentralizada arrastra años de recortes. Aunque cada comunidad autónoma tiene sus particularidades, aún queda mucho por hacer para llegar al compromiso del 0,7% en todas ellas.  Por otra parte, existe una clara evidencia sobre la necesidad de reforzar la participación ciudadana. Si algo ha demostrado nuestra ciudadanía es que apoya la solidaridad internacional en los momentos más complejos y este que estamos viviendo es uno de ellos. Ahora les toca a los gobiernos demostrar que están a la altura de los retos que tenemos por delante.

En estos momentos, en los que se ha evidenciado la necesidad de mantener una altura de miras y remar todas juntas para no hundirnos todas, es importante recordar que existen compromisos con las personas más allá de nuestras fronteras y que nacen de la identidad de la ciudadanía en lo más local

I. Otra de las cuestiones que hemos visto es que, aunque la cooperación descentralizada ha vivido una pequeña recuperación de manera general, esta es totalmente insuficiente. Sobre todo en un contexto mundial como el que estamos viviendo en el que las personas que ya arrastraban situaciones muy complejas se están viendo en el puro abismo. Este año se reformará el sistema de cooperación y esto es una muy buena oportunidad para construir un modelo que sea eficaz, que garantice los derechos humanos, que atienda a las personas en situaciones más extremas, que promueva la justicia global, que proteja al planeta, que asegure que todas las personas -independientemente de su género, su identidad étnica o sexual, su edad…- tiene las mismas posibilidades. Una oportunidad para responder a las demandas de una ciudadanía que siempre ha demostrado que es solidaria.

P. ¿Existe alguna comunidad autónoma que pueda servir de referencia?

I. Hay algunas comunidades que a pesar de la crisis han mantenido su compromiso. No nos gusta hacer de esto un ranking, pero es cierto que algunas de ellas demuestran un compromiso sostenido en el tiempo y mantenido a pesar de las dificultades. También es verdad que ninguna de ellas llega al 0,7% comprometido. Lo importante en este momento es que no se produzcan más recortes con la excusa de “primero los de aquí”. Este razonamiento, además de ser muy peligroso, es muy engañoso porque si algo ha demostrado la pandemia es que nadie saldrá de esta sino sale todo el mundo.

P. Una de las cuestiones que destacáis en el informe es que la recopilación de datos no ha sido tarea fácil, ¿por qué?

C. Exacto, la recopilación de datos ha sido muy compleja. La búsqueda de información nos ha demostrado que es necesario mejorar las capacidades del sistema y también los mecanismos de información que se usan para contabilizar los datos de cooperación. Por otra parte, existe una enorme disparidad de criterios a la hora de definir qué es Ayuda Oficial al Desarrollo. Cada administración tiene su propio criterio y esto dificulta mucho hacer un análisis comparado.

P. ¿Cuáles son las luces rojas que nos presenta el informe?

I. En primer lugar, existe una luz roja enorme en lo que tiene que ver con las personas que necesitan del apoyo de la cooperación. La situación en muchos lugares del mundo es extrema. Una cooperación fortalecida podría contribuir a sostener la vida de quienes más están sufriendo las consecuencias de la pandemia. Hay otras luces rojas…

C. Sí, hay otras alertas que van directamente relacionadas con la que señala Irene. Nos preocupa que no se avance hacia el compromiso del 0,7%. También alertamos sobre el riesgo de que el esfuerzo que se ha hecho en los últimos años en algunas comunidades autónomas se frene -un esfuerzo que ha sido tibio, pero que, al menos, ha aumentado un poco los fondos-. Y luego están los temas más burocráticos que también son importantes, como es la falta de homogeneización de criterios para contabilizar los fondos o la existencia de un marco normativo desactualizado.

Y ante esas luces rojas, ¿cuáles son vuestras recomendaciones?

C. Lo más importante en este momento es ser capaces de estar a la altura de los desafíos de una crisis mundial con graves consecuencias en todo el mundo. Esto pasa necesariamente por recuperar una política pública debilitada durante años. Es urgente establecer un calendario que marque la senda de la recuperación con el fin de alcanzar el 0,7% en el menor tiempo posible. En relación a cómo se contabilizan los fondos, es necesario homogeneizar los principios y criterios con el fin de tener una fotografía ajustada a la realidad y coherente con el conjunto de la Administración General del Estado. Deben simplificarse los sistemas de clasificación de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Por último, es necesario actualizar las leyes de cooperación  de cada una de las comunidades autónomas.

I. En este contexto es muy importante recordar el papel de la sociedad civil, como actor relevante de la cooperación. En este sentido, es importante que se fortalezcan los espacios de interlocución con organizaciones que trabajan en el ámbito de la cooperación para el desarrollo. Por otra parte, y en relación con la sociedad en su conjunto, es necesario fortalecer la educación para la ciudadanía global, especialmente en un momento en el que es crucial entender que lo que ocurre en nuestros barrios tiene mucho que ver con lo que sucede en otros rincones del planeta.

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